miércoles, 13 de julio de 2011

Entrevista con David Boadella (cap. 2)


"Un gramo de contacto, vale más que una tonelada de energía"
David Boadella
¿psicoterapeuta = sanador?
   Si entendemos por sanador, una persona que puede ayudar a otra a contactar con sus propios poderes o fuentes de sanación interior, entonces el terapeuta tiene algunas habilidades para ayudar a tomar contacto con el poder sanador interior de otras personas y poner así en marcha un proceso de sanación. Este proceso de sanación consiste en incrementar el contacto con uno mismo, pero mucho de lo que se llama sanación popularmente, a menudo, tiene poco que ver con el contacto con uno mismo y con la transformación de actitudes internas, transformación que no se da de forma automática, ni por el hecho de hacer desaparecer el síntoma. Algunos aspectos de la curación tienen que ver con hacer desaparecer el síntoma, pero hacer desaparecer el síntoma no significa sanación.
   Sanar significa re-conectar, re-contactar y este re-contacto o esta re-conexión es la que tendrá efectos sanadores. La sanación se puede estimular desde afuera, pero la verdadera sanación viene de a dentro. El terapeuta, según David, tiene entonces la habilidad de estimular la confianza en los poderes de sanación internos del cliente.

¿En que consiste el re-contacto?
   A menudo, tanto los terapeutas como los clientes hablan negativamente de sí mismos, de lo grave de una situación o de lo difícil que resulta algo. Este pensamiento negativo atrapa a estas personas en el problema y lo que sana a una persona en realidad es algo que cada uno tiene dentro de si mismo, que no es difícil ni grave, algo que está oculto detrás de la dificultad, y que resulta sencillo, “descomplicado”, no problemático y directo.
   El terapeuta ha de evocar lo que David llama (Ordinary Human Contact) un contacto humano común y corriente que está disponible, latente y esperando ser desenterrado. No descubrir estos pequeños (ignition moments) momentos de iluminación o contacto con la vida, equivale a decir que el problema domina la escena, consume la energía y provoca un desgaste. No lograr contactar con esta fuente de vida, “de ignición”, de despertar, de exaltación o excitación, desemboca en lo que los terapeutas llaman BURNOUT,  o pérdida de fuerza, desgaste o vacío. El trabajo del terapeuta consiste en ayudar a tomar contacto con aquellos pequeños momentos de iluminación, sentido o ilusión de vivir.
   En la mayoría de los casos, los recursos que buscamos están en el problema mismo. Algunas actitudes corporales, gestos o posturas esconden sentimientos. Liberar tensiones en el cuerpo, puede liberar sentimientos ocultos según el modelo clásico reichiano, pero David amplía este potencial a pequeños cambios de postura, liberadores no sólo de sentimientos, sino también transformadores de actitudes físicas, mentales y emocionales. A través de la Biosíntesis ha desarrollado técnicas de contacto y  comunicación interior, entre una parte y otra del cuerpo, integrando así lados del cuerpo, física y existencialmente con la sencilla corrección de una pequeña postura.
maría josé rueda

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